Mi historia en 3 etapas_
No llegué hasta aquí por intuición ni por suerte.He pasado por casi todos los roles del sector: técnica, formadora, empresaria, socia, y ahora mentora.Cada etapa me enseñó algo distinto, y juntas forman la base de lo que hoy puedo ofrecer a quienes lideran un salón.
Luana 1.0
Descubriendo al peluquer@
En esta primera etapa trabajé como educadora impartiendo formación a peluqueros durante 10 años.
Trabajé para marcas como Sebastian Professional, Sassoon Professional, Z-One Concept a nivel nacional e internacional.
Aprendí cómo aprendemos los que trabajamos con las manos… y qué nos frena para crecer.
Luana 2.0
Descubriendo el negocio
Me convertí en socia fundadora de una franquicia de peluquería, apostando todo lo que tenía.
Abrimos más de 100 salones a nivel nacional e internacional y también colaboré en el desarrollo de otras marcas.
Aprendí lo que hace que un negocio funcione, más allá del talento técnico: decisiones, estructura y equipo.
Mi día a día fue formar managers, abrir salones, analizar datos y ayudar a los propietarios a tomar buenas decisiones.
Luana 3.0
Descubriendo mi SUPERPODER
He reunido todo mi aprendizaje, herramientas y respuestas a más de 100 preguntas que seguro tú también te has hecho (o te estás haciendo) si tienes un negocio en el sector de la peluquería y la belleza.
En esta etapa llevo más de 5 años ayudando a pequeños y medianos negocios a:
- Reconducir su operativa diaria para aumentar los ingresos
- Entender cómo optimizar los gastos y tomar decisiones que mejoren la rentabilidad
- Evaluar y diseñar la propuesta de servicios y precios desde el análisis interno del modelo de negocio
- Implementar estrategias de fidelización y captación de nuevos clientes
- Aplicar sistemas de control de calidad y satisfacción del cliente
- Desarrollar y formar equipos de trabajo, mejorar la retención del personal
- Crear manuales de procedimientos y protocolos internos
Todo lo que hago está basado en eso: en haber vivido los mismos retos, haber acompañado a muchas personas a resolverlos, y tener claro que ningún cambio real viene sin dirección.