Compras y stock: el agujero negro de tu rentabilidad

(o por qué facturas… y aun así sientes que no te queda nada) Hay un sitio en el salón donde se te va el dinero sin hacer ruido. No es el alquiler. No es el IVA. No es “que la gente no quiere gastar”. Es más tonto. Y más habitual. Compras y stock.

Y te lo digo sin drama: la mayoría de dueñ@s no “gastan mucho”, pero…Compran sin control.

Compran por intuición, por urgencia, por miedo a quedarse sin… o porque “ya que viene el comercial, aprovecho”.

Y luego pasa lo de siempre:

  • tienes el armario lleno
  • te faltan justo los dos productos que necesitas
  • haces pedidos urgentes (carísimos)
  • y cuando miras el banco… te entra la duda existencial: “¿pero dónde está el dinero?”

Hoy vamos a poner orden con 2 cosas:

  1. una regla de reposición que cualquiera puede seguir
  2. un inventario semanal de 20 minutos

1) La regla de reposición (la que te evita comprar “a ojo”)

Tu stock no se gestiona con “creo que queda”. Se gestiona con una norma.

La más simple y efectiva para un salón pequeño es esta:

Regla 1: mínimo + punto de pedido + máximo

Para cada producto clave (los que si faltan te fastidian el día) defines:

  • Mínimo: si llegas aquí, estás en peligro
  • Punto de pedido: cuando llegas aquí, se pide sí o sí
  • Máximo: lo que tiene sentido tener (no un almacén)

Ejemplo sencillo (inventa números realistas para tu salón):

  • Champú de lavacabezas:
    • Mínimo: 2 unidades
    • Punto de pedido: 4 unidades
    • Máximo: 8 unidades

¿Ves? No necesitas un máster. Necesitas un criterio.

Regla 2: separa stock en 2 mundos

Porque aquí es donde la mayoría se lía:

  • Stock de uso: color, oxidantes, decoloración, tratamiento técnico…
  • Stock de venta: champús, styling, homecare…

Si mezclas, nunca sabes qué parte te está dando margen y cuál te lo está quitando.

2) Inventario semanal de 20 minutos (sí, 20)

El inventario no es “una vez al trimestre cuando me da un ataque”.
Es una rutina corta, siempre igual, para que no se te vaya de las manos.

Si tienes un programa informático dónde tu stock está controlado, es fácil.. solo tienes que descontar los productos de “uso” ,ya que los de venta se descuentan solos con cada ticket. En este caso, lo más sencillo es definir un lugar ( caja, papelera, .. ) dónde se depositan los envases vacíos de uso, y cada 3 días los descuentas del stock como producto usado. 

Si no dispones de un programa de gestión que te facilite esta tarea, te doy un método alternativo: 

El sistema “20 minutos / semana”

Una vez a la semana, el mismo día (ej: lunes por la mañana o viernes al cierre):

  1. Revisa solo los 20 productos clave (los que más se usan y los que más cuestan).
  2. Apunta unidades reales.
  3. El sistema te dice si estás en “punto de pedido”.

📌 Importante: esto lo puede hacer otra persona.
Pero solo si existe una tabla y una regla. Si no, vuelve a depender de ti.

¿Quién lo hace?

La pregunta no es “quién”.
La pregunta es: ¿está definido?

  • Responsable de stock semanal (rotativo o fijo)
  • Responsable de pedidos
  • Responsable de recibir y colocar

Cuando no hay responsables, hay caos. Y cuando hay caos, hay gasto.

Tu plan mínimo para esta semana

Si quieres mejorar compras y stock sin volverte loca, haz esto:

  1. Elige 20 productos clave
  2. Define mínimo / punto de pedido / máximo
  3. Fija 20 minutos a la semana
  4. Nombra a un responsable (aunque seas tú al principio)

Con esta tarea te dejo hasta la próxima entrada al blog.. pero te adelanto que seguiremos hablando de pedidos y errores que se llevan tu dinero.